El precio de Instagram no se copia a una caja de 20. El mayorista te pide volumen y se lleva margen. Si le das el mismo descuento que a una clienta, te quedas trabajando para su negocio.
Parte del costo, no del “descuento que se usa”
Fija un margen mínimo sobre el precio mayorista. Ejemplo: costo $6.000, no quieres bajar de 25% de margen al por mayor. El piso es $6.000 ÷ 0,75 = $8.000. Si el retail es $10.000, el descuento máximo contra retail es 20%, no 40%.
Niveles (10, 25, 50 unidades) pueden tener descuentos distintos. Cada uno tiene que pasar el piso. Si 50 unidades te dejan bajo el costo, ese tramo no existe.
Calcúlalo
La calculadora de precio mayorista arma esos tramos. Contrasta cada fila con rentabilidad. Y manda el número por escrito con el cotizador: no es factura, es para que no quede “el precio que hablamos”.
Ejemplo con tramos de cantidad
Si el costo completo de una unidad es $1.200 y el precio minorista es $3.000, podrías ofrecer 10 unidades a $2.500, 30 a $2.200 y 50 a $2.000. Cada tramo debe seguir cubriendo costos, tiempo y utilidad; no debe basarse solamente en copiar descuentos de otros negocios.
Condiciones que debes dejar por escrito
- Cantidad mínima y precio por tramo.
- Plazo de producción y porcentaje de abono.
- Costo de despacho y modificaciones.
- Vigencia de la cotización.
Si una cantidad mayor exige contratar ayuda o comprar otra máquina, incorpora ese costo antes de ofrecer el descuento.
Calcula si el volumen realmente produce ahorro
Un pedido grande no siempre cuesta menos por unidad. Puede requerir horas extra, otra máquina, más embalaje o compras urgentes. Calcula el tiempo de preparación y producción para cada tramo antes de ofrecerlo. El descuento mayorista debe provenir de una eficiencia real.
Revisa después de cada pedido grande si el tiempo y los materiales coincidieron con la estimación. Usa esa información para corregir los siguientes precios. Si el cliente solicita muchas variaciones, diseños o entregas parciales, cotízalos aparte aunque la cantidad total sea alta.